Si estás buscando un compañero para correr que tenga entusiasmo y siempre esté listo para salir, no busques más que al peludo de cuatro patas que está mirándote con la lengua afuera. Pero antes de empezar a correr con tu perro, hay algunas cosas a tener en cuenta para cuidar de nuestros queridísimos animales.
Esta práctica funciona mejor con perros de raza mediana o grande, ya que los perros más chicos no tienen mucha velocidad y se esforzarían mucho tratando de seguir el ritmo. Si tenés un perro de raza adecuada para que te acompañe en tus salidas, lo ideal sería que tengan por lo menos 1 año de vida para estar seguro de que tiene los huesos maduros. Con el mismo criterio cuando ya cumpla los 7 años, bajar a caminatas en lugar de corridas.
Tanto como nosotros, los perros necesitan un chequeo antes de empezar a correr. Llevalo al veterinario para controlar que no tenga nada que pueda ser contraproducente al correr.
Asegurate de que al principio de las salidas no lo cargues mucho, hacer distancias cortas y después ir aumentando. También sería ideal correr temprano a la mañana o cuando cae el sol, ya que los perros se deshidratan más que nosotros por el pelaje. Si ya es de noche, no te olvides de ponerle también a él algo que brille.
En cuanto a superficies sería mejor para ellos tierra o pasto. El asfalto puede lastimar sus patas. Otro consejo para cuidar de sus patas es asegurarse de que tenga las uñas cortas para proteger que no se enganche con nada. Al finalizar la salida, chequea sus patas para ver que no tenga ampollas ni nada raro.
Cuando nosotros nos cansamos de correr, bajamos la velocidad o paramos. Prestá atención a las señales que pueda darte tu perro como respiración fuerte, disminución de la velocidad, etc.
No por nada dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, hasta te banca en los entrenamientos.
Vía: RunAddicts.net
